Los días 6 al 8 de junio se llevó a cabo el primer encuentro de Referentes de Comunicación de las Conferencias Nacionales de Religiosos de América Latina y el Caribe en la ciudad de Lima, Perú, organizado por la CLAR. Fue un encuentro marcado por la riqueza de la diversidad de la vida religiosa que peregrina en el continente y movido por el gran deseo de aproximarnos al mundo digital desde una comunicación transformadora y creativa que nos ayude en la evangelización a través de las redes sociales. En estos días estuvimos acompañados por un equipo de religiosos y laicos de la CLAR.

Fueron días de nuevos aprendizajes y de afianzarnos en otros, así como también fue un lindo espacio vivido en un ambiente cercano, cordial y fraterno entre todos los participantes durante el encuentro, donde nos hemos nutrido mutuamente y hemos disfrutado de la riqueza intercultural compartiendo la novedad de cada uno de nuestros países.

Del 9 al 11 de junio participé en el Seminario de Comunicaciones y Cultura Digital de la región Andino-Amazónica, que dio continuidad al encuentro de Referentes de Comunicación y que complementó la formación recibida con talleres prácticos que tuvieron énfasis en redes sociales, fotografía, videos, prensa, televisión y página web, entre otros.

Estos encuentros me ofrecieron y aportaron elementos nuevos y conocimientos prácticos sobre los medios de comunicación a los que hoy tenemos la oportunidad de acceder, pero también criterios para la misión que actualmente desempeño como miembro del equipo de comunicación de la CONCUR (Conferencia Cubana de Religiosas/os) y para el trabajo que realizo con los jóvenes. Agradezco la oportunidad de participar en estos espacios formativos y estoy convencida de que hoy, como vida religiosa, nos desafía seguir formándonos para su adecuado uso y para aprovechar todas las oportunidades que nos brinda esta cultura digital en la que nos movemos y que no podemos ignorar. Hoy, nuestra presencia como vida consagrada en las redes sociales es necesaria y urgente, pero con criterios bien claros, sabiendo desde dónde lo hacemos, qué comunicamos y cómo lo hacemos.

Termino agradeciendo de manera especial a las hermanas de Lima por la cálida acogida, fraterna y solidaria, haciéndome sentir como en casa y entre hermanas. Gracias a la CONCUR por el espacio brindado y a la Compañía de María por el apoyo.

Resuena en mí la gratitud, el agradecimiento y el compromiso de seguir formándome para servir mejor en la misión que el Señor me confía en esta tierra, en la que se necesita tanto el anuncio de la esperanza y la vida en Dios.


H. Claudia Salinas, ODN.

— Religiosa de la Provincia Cono Sur

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