Hoy nos reunimos en unión y amor para recordar el primer aniversario de pascua de una alma especial, la H. Marina Rivarola ODN. En este día, nos encontramos para honrar y celebrar la vida de una gran mujer cuyas huellas perdurarán en nuestros corazones por siempre.

La H. Marina fue una verdadera bendición en nuestras vidas. Su espíritu bondadoso y generoso nos mostró el amor incondicional de Dios en cada uno de sus actos. Su presencia radiante y su voz amable resonaban con un mensaje de esperanza y consuelo para aquellos que necesitaban ser escuchados y comprendidos.

Ella personificaba el verdadero significado de “tender la mano”. Con su entrega desinteresada, no solo ofrecía apoyo desde lo práctico, sino también consuelo espiritual a los necesitados. La H. Marina era un faro de luz, una guía amorosa que nos recordaba que no estábamos.

Su fe y vocación profunda fueron la fuente de su fuerza, su vida estaba arraigada en la oración y en el servicio a los demás. La H. Marina encontraba en cada persona una oportunidad de mostrar la gracia de Dios y ayudar a sanar heridas.

Hoy, mientras recordamos su partida, recordamos también su sonrisa contagiosa y su corazón compasivo. Nos inspiramos en su valentía y determinación para hacer del mundo un lugar mejor, uno acto de bondad a la vez. Siguiendo sus pasos, podemos aprender a tender nuestra mano hacia aquellos que sufren y a ofrecer consuelo en tiempos difíciles.

Recordemos las palabras de Jesús cuando dijo: “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia”. La H. Marina fue una manifestación viva de esta bienaventuranza, y hoy le rendimos homenaje al seguir su ejemplo y convertirnos en instrumentos de la paz y el amor divinos.

Aunque su ausencia física se siente profundamente, sabemos que su espíritu sigue vivo en cada uno de nosotras. Sus enseñanzas y su amor perdurarán en nuestros corazones mientras continuamos caminando por el sendero de la vida. Que su legado nos impulse a ser mejores personas y a recordar que cada día es una oportunidad para marcar la diferencia en la vida de alguien más.

Recordamos a la H. Marina con gratitud y alegría en nuestros corazones. Que Dios la bendiga y la colme de eterna felicidad en Su presencia. Amén.

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