En camino hacia la celebración de la Canonización de Santa Juana de Lestonnac, nos unimos como Cuerpo Apostólico para hacer memoria agradecida de su vida y misión. Mujer de mirada profunda y corazón disponible, Juana supo leer la realidad y responder con creatividad evangélica, abriendo caminos en la sociedad de su tiempo.
Su santidad se expresó de modo concreto en la misión educativa, especialmente al tender la mano a la mujer, reconociendo en ella dignidad, posibilidad y futuro. Educar fue para Juana un acto de amor y de justicia, una forma de transformar la sociedad desde sus raíces, generando oportunidades allí donde más se necesitaban.
Hoy, su legado nos impulsa a vivir con esperanza el lema que nos anima en la Provincia Cono Sur: “Es posible gestar juntos el futuro”, reconociendo que no caminamos solos, sino como comunidad que sueña, discierne y construye.
A la vez, este tiempo nos invita a encarnar el llamado concreto de este año: “Es posible vivir la conversión ecológica y la opción por los pobres”, cuidando la vida en todas sus formas y comprometiéndonos especialmente con quienes más lo necesitan, al estilo de Juana.
Que esta novena sea para todas las comunidades, la Red Laical, los Centros Educativos y los ámbitos apostólicos, un espacio de encuentro con Dios, con los demás y con la creación, dejándonos transformar por su ejemplo, para seguir educando y viviendo “en la vida y para la vida”, acompañando, como ella, a quienes buscan oportunidades para crecer y desplegar todo lo que están llamados a ser.

