Lilia Ferrer-Morillo[1]

La mujer debe salvar a la mujer, vislumbraba Juana de Lestonnac en los albores de la fundación de la Orden en 1603. Fieles a esa intuición carismática y obedientes al mandato del obispo de Santiago de Chile Manuel de Alday y Aspée, en 1780, un grupo de madres fundadoras provenientes de las Clarisas de la Antigua Fundación de Chile realizó el cruce de la imponente cordillera de los Andes a lomo de mula con el propósito de erigir en Mendoza el Monasterio-Colegio de la Buena Enseñanza.

Este hito lo convirtió en la primera institución educativa formal dedicada exclusivamente a las mujeres en la región. Casi dos siglos y medio después, la memoria documental del riquísimo trayecto histórico de la casa mendocina de esta orden religiosa abre formalmente a la consulta pública a través del proyecto de investigación “Descripción de archivos sobre la educación de mujeres en la provincia de Mendoza: El Monasterio-Escuela de la Compañía de María, 1780-1921”.

El proyecto resultó seleccionado en la convocatoria nacional Desempolvando Archivos 2025, iniciativa de las fundaciones Williams y Bunge y Born, proveedora de los recursos para la organización, descripción y divulgación del fondo documental preservado por la Compañía de María en Mendoza. El catálogo así generado continúa y profundiza el monumental trabajo de Pilar Foz y Foz, quién al frente del equipo de archiveras de la Orden compilaron las Fuentes primarias para la historia de la educación de la mujer en Europa y América. Archivos Históricos Compañía de María Nuestra Señora …, cuyos tomos vieron la luz en los años 1989 y 2006 respectivamente.

Para garantizar que el catálogo refleje el acervo en su conjunto, la selección respondió a criterios de representatividad orgánica e histórica. Bajo esta premisa, se incluyó de forma pormenorizada la documentación secular y eclesial sobre la fundación, dando testimonio del entramado de actores coloniales que hicieron posible la obra. El catálogo extiende su alcance cronológico hasta noviembre de 1921, año en que las casas formalizaron su adhesión al Proceso de Unión que se venía gestando en años anteriores.

Con la celebración del primer Capítulo General en Roma en esa fecha, la casa mendocina selló su paso a una nueva etapa institucional. Este acontecimiento histórico unificó el gobierno de los monasterios bajo la estructura centralizada del Generalato, lo que otorgó un marco de homogeneidad institucional y orgánica sin menoscabo de la identidad particular de la casa de Mendoza y poniendo fin al denominado “Periodo Autónomo” para todas las casas afectas.

A nivel metodológico, el fondo documental fue sometido a un riguroso proceso de clasificación archivística que agrupó las fuentes en unidades documentales de forma orgánica, asignando códigos uniformes provistos por el Cuadro de Clasificación (2023) y siguiendo los modos de proceder, organización y funcionamiento de los archivos de secretaría, intermedios e históricos de la Orden (2019).

Más allá del valor técnico, el fondo documental custodia la memoria de una verdadera gesta de resiliencia cuyana frente a la catástrofe. Los documentos incorporados al catálogo registran cómo la comunidad sobrevivió al devastador terremoto del 20 de marzo de 1861, logrando salvaguardar parte importante del archivo mientras subsistían de forma precaria en la Capilla del Rosario en Guaymallén. Desde allí, las religiosas protagonizaron una reconstrucción admirable: levantaron su nueva sede en la calle San Martín en 1867 y, el 2 de febrero de 1868 salieron de Mendoza a emprender la primera fundación en Chile, demostrando una inquebrantable fortaleza institucional, fueron capaces de cruzar de regreso la cordillera para fundar y expandir la obra de la Compañía en Santiago de Chile, correspondiendo al gesto de las madres fundadoras procedentes de Chile.

Destacamos que, al describir y sacar a la luz el riquísimo fondo documental histórico de Mendoza, este trabajo cumple una función de justicia historiográfica. El catálogo rompe el silencio tradicional sobre las órdenes religiosas femeninas y da visibilidad a mujeres clave silenciadas por la historia argentina. El volumen cuenta, además, con el valioso sustento histórico institucional aportado por la hermana Dra. Nelda Venturin ODN, quien estructuró el marco del impacto histórico y cultural de la orden tanto en la sociedad mendocina como en el país y en el Cono Sur.

Este proyecto responde con fidelidad al Horizonte Inspirador de la Provincia Cono Sur para el trienio 2026-2028: “Es posible gestar juntos el futuro”. Inspirada por todas las mujeres que han sostenido a las mujeres en y desde la Orden, la Casa de Mendoza unió fuerzas con actores locales y nacionales. Este esfuerzo articuló el trabajo de las instancias provinciales con el del cuerpo internacional de archiveros de la Compañía de María —liderado por la archivera general, Marta Pavón Ramírez— y contó con el respaldo pleno de la Casa General de Roma para dar forma al catálogo de la comunidad de la Casa de Mendoza, génesis fundante de todas las casas y obras de la Orden de la Compañía de María Nuestra Señora en Cono Sur.

Nos moviliza el puente tendido entre el ayer y el porvenir; bajo la profunda convicción de que no hay forma de gestar el futuro si el horizonte no se sostiene firmemente en las bases de la memoria y de la historia. Los archivos resguardan todos los horizontes que nos inspiran.

Nota de transparencia institucional: Este proyecto fue realizado mediante un subsidio de la Fundación Williams


[1] Archivista de la Orden de la Compañía de María Nuestra Señora en Mendoza (Argentina). Licenciada en Bibliotecología y Archivología y MSc. en Gerencia de la Comunicación, mención Sociosemiótica de la Comunicación y la Cultura por la Universidad del Zulia, Venezuela. Correo electrónico: archivo_ar@ciamariaconosur.org