“Sigue enviando obreros a tu mies”
(Mateo 9,38)

“La Compañía de María es fruto de la oración, somos y perduramos a lo largo de siglos de historia gracias a ella. Cada una de nosotras a través de la oración somos agentes activos de la pastoral vocacional”.

Queremos unirnos a la propuesta del Grupo Internacional de Pastoral vocacional de orar por las vocaciones a la Compañía de María en este tiempo que hacemos memoria agradecida por Santa Juana de Lestonnac. Proponemos un Triduo al Espíritu Santo en el que, como Provincia, oremos para que el Señor siga enviando obreros a su mies” (Mt 9,38) .

Del 19 al 21 de mayo tendremos propuestas de oración para que juntos y juntas oremos con María, Nuestra Señora, pidiendo el Espíritu para que suscite jóvenes que quieran seguirlo en radicalidad en la vida religiosa en la Compañía de María.

Día 1Día 2Día 3¡Ven Espírito Santo!

Día 1: Por las novicias de la Compañía de María para que sean mujeres apostólicas capaces de comprometerse radicalmente en el seguimiento de Jesús para el servicio del Reino.

Ambientación: nombres o fotos de las novicias, Santa Juana, unas sandalias.

Canto: VEN ESPÍIRTU SANTO CREADOR DE CRISTOBAL FONES, SJ – YouTube

Oración Inicial

Padre Santo, tu que llamas a los que quieres para que sigan a tu Hijo Jesucristo en su mismo estilo de vida y misión, envía tu Santo Espíritu para fortalecer la respuesta en el corazón de los que sienten tu llamada. Recibe nuestra acción de gracias por la vocación que nos has regalado y escucha nuestra plegaria por todos aquellos que buscan conocer tus caminos en la vida.

Texto del día: Juan 17, 11- 19  “Yo también los he enviado al mundo”.

“Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno como nosotros. Cuando estaba yo con ellos, yo cuidaba en tu nombre a los que me habías dado. He velado por ellos y ninguno se ha perdido, salvo el hijo de perdición, para que se cumpliera la Escritura. Pero ahora voy a ti, y digo estas cosas en el mundo para que tengan en sí mismos mi alegría colmada. Yo les he dado tu Palabra, y el mundo los ha odiado, porque no son del mundo, como yo no soy del mundo. No te pido que los retires del mundo, sino que los guardes del Maligno. Ellos no son del mundo, como yo no soy del mundo. Santifícalos en la verdad: tu Palabra es verdad. Como tú me has enviado al mundo, yo también los he enviado al mundo. Y por ellos me santifico a mí mismo, para que ellos también sean santificados en la verdad.”

  • Dejamos resonar la Palabra: ¿cuál es la experiencia de sentirme enviada/o?
  • Oramos por las novicias que se encuentra en Cuba, Valladolid, Kinshasa y Tanzania

Pedimos a María, Nuestra Señora, que cuide de ellas como cuidó a su Hijo

Oramos juntas/os:

“Padre de misericordia, que has entregado a tu Hijo por nuestra salvación

y nos sostienes continuamente con los dones de tu Espíritu,

concédenos comunidades cristianas vivas, fervorosas y alegres,

que sean fuentes de vida fraterna y que despierten

entre los jóvenes el deseo de consagrarse a Ti y a la evangelización.

Sostenlas en el empeño de proponer a los jóvenes

una adecuada catequesis vocacional y caminos de especial consagración.

Dales sabiduría para el necesario discernimiento de las vocaciones

de modo que en todo brille la grandeza de tu amor misericordioso.

Que María, Madre y educadora de Jesús, interceda por cada una de las comunidades cristianas, para que, hechas fecundas por el Espíritu Santo, sean fuente de auténticas vocaciones al servicio del pueblo santo de Dios”.

P. Francisco

Terminamos con la canción: Por uma grande missão – YouTube

Ver PDF

Día 2: Por las postulantes y aspirantes de la Compañía de María para que en esta etapa consoliden su formación humano – cristiana, y acojan los elementos que le permitan discernir su vocación de seguimiento a Jesús en la Compañía de María.

Ambientación: nombres o fotos de las postulantes, Santa Juana.

Una vela para cada persona…. Mientras la sostiene escuchar la canción.

Canto: Tu és fonte de vida – Taizé. – YouTube

Oración Inicial

Padre Santo, tu que llamas a los que quieres para que sigan a tu Hijo Jesucristo en su mismo estilo de vida y misión, envía tu Santo Espíritu para fortalecer la respuesta en el corazón de los que sienten tu llamada. Recibe nuestra acción de gracias por la vocación que nos has regalado y escucha nuestra plegaria por todos aquellos que buscan conocer tus caminos en la vida.

Texto del día: Juan 17, 20 -26 “Que todos sean uno”

“Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo.”

  • Dejamos resonar la Palabra. Imagino a Jesús en el diálogo con el Padre orando por cada uno de sus hijos/as, de sus discípulos, por mi… pido para que nos siga dando la gracia de la Unidad.
  • Oramos por las postulantes de la Compañía Universal.

Oramos juntas/os:

Dios de bondad y misericordia, en tu gran sabiduría tú has llamado a cada ser humano

 a aceptar tu llamada a la plenitud de vida en Jesucristo nuestro Buen Pastor. 

Dentro de esa llamada, cada una/o de nosotras/os halla su especial camino a ti al oír tu voz en nuestros corazones y en las muchas experiencias benditas de nuestras vidas.

Hoy oramos por aquellas personas a quienes tú estás llamando a una vocación religiosa para que respondan con espíritus animosos y manos dispuestas.

Que nuestras familias nutran la llamada de Dios en nuestros hijos e hijas.

Que nuestras parroquias apoyen la llamada mediante celebraciones vibrantes de nuestra fe.

Que el liderazgo de nuestra Iglesia reconozca que es tu Santo Espíritu que llama y forma cada vocación.  Al regocijarnos en la nueva vida de esta estación Pascual,

que demos gracias por las oportunidades que tenemos para servirte a ti y a tu pueblo.

Que nuestra Iglesia y mundo sean benditos con una abundancia de mujeres y hombres

quienes consagren su vida a ese servicio, para que toda la gente llegue a

conocer el profundo gozo de tu amor abundante.

Te pedimos a través de Jesucristo, resucitado, que sigue pastoreando tu Iglesia,

y de tu Santo Espíritu que nos bendice con valentía, ahora y siempre.

Amén.

Le pedimos a Nuestra Señora que nos de la gracia de estar centradas en lo fundamental para más amarlo y servirlo. Terminamos con la canción

Enámorate: https://www.youtube.com/watch?v=Ef7jfonqunc

Ver PDF

Día 3: Por las jóvenes para que atentas a la voz del Espíritu se abran a acoger el horizonte de sentido que ofrece el seguimiento de Jesús, en el carisma que ha dado a la Compañía de María a través de Santa Juana de Lestonnac.

Ambientación: nombres o fotos de jóvenes en ESTRELLAS, Santa Juana.

Canto: La Oración de Juana https://www.youtube.com/watch?v=outEfMiMI84

Oración Inicial

Padre Santo, tú que llamas a los que quieres para que sigan a tu Hijo Jesucristo en su mismo estilo de vida y misión, envía tu Santo Espíritu para fortalecer la respuesta en el corazón de los que sienten tu llamada. Recibe nuestra acción de gracias por la vocación que nos has regalado y escucha nuestra plegaria por todos aquellos que buscan conocer tus caminos en la vida.

Texto del día:

Vamos a seguir la oración propuesta por el Equipo Internacional de Pastoral Vocacional

https://ciamariaconosur.org/wp-content/uploads/2020/09/2021-05-10-Oracion-por-las-vocaciones.pdf

Oración propuesta por el Equipo Internacional de Pastoral Vocacional

Que como María sigamos abiertas a la voz del Espíritu para responder al querer de Dios según el Señor no ha soñado.

Canto: Hágase en mí (Ain Karin)https://www.youtube.com/watch?v=NfX4ujgo-Ak

Ver PDF
“La Compañía de María es fruto de la oración”

…en un clima de oración,

con una fuerte exigencia de despojo,

se hace consciente

de las necesidades de los hombres,

y se abre al don de Dios

                     que le impulsa a tender la mano

 H.O. págs. 38-40

En aquella noche en el Cister Juana experimenta un doloroso fracaso de sus intereses apostólicos. Le resulta difícil acoger el cambio de ruta. Conducida por el Espíritu, el paraklètos consolador se adentra en la noche y se encuentra con los rostros de las jóvenes, en ellas vislumbra el rostro de la Luz del mundo.

En la necesidad urgente de salvación, entre los preferidos del Padre, se encuentra con Jesús, el amado de su corazón. Esta vivencia provoca en ella una transformación tan honda que la dispone desde dentro para acoger otro querer. Ya no desea nada más que hacer solo lo que su Señor desea. Despojada del suyo propio, en libertad acoge la voluntad del Padre manifestada en los rostros de las jóvenes que anhelan por alguien que les tienda la mano.
Desde aquella noche Juana intuye que la Compañía de María es fruto de una profunda relación con Jesús, en la fuerza creadora del Espíritu. Y no se sostendrá jamás sin ella, porque en la vivencia mística del encuentro personal con el Señor se desvela cada día el modo propio de llevar adelante la tarea encomendada. Sin esa experiencia diaria nuestro ser y hacer se reducirá a un cumplimiento estéril.

Somos mujeres educadoras de la fe, de una fe que da frutos de justicia, de solidaridad, de compasión y ternura. Nuestro ser y hacer se modela cada día en el calor de la oración apostólica, sostenida por el Paraklètos. Con gemidos incesantes el Espíritu mantiene nuestra llama encendida y nos impulsa a responder a los clamores de hoy, con la misma fuerza del amor primigenio.

Juana de Lestonnac no temió enfrentar la frustración de sus planes y fue capaz de gestar un estilo nuevo en el corazón de la iglesia. Apresurémonos hermanas a mantener este amor primero y con renovado ardor dejémonos convertir el corazón cada día, para tender la mano a las necesidades urgentes de salvación en este tercer milenio.